Dejar la adicción al cannabis
Es difícil determinar la adicción al cannabis; algunos investigadores defienden que éste no es particularmente adictivo. Los expertos afirman que el potencial adictivo del cannabis es igual al de la cafeína.
Esto sólo refleja la opinión de los expertos, pero otras pruebas indican que la marihuana no es particularmente adictiva. Por ejemplo, sólo una parte de quienes la prueban acaban consumiéndola regularmente. Sin embargo, algunos consumidores siguen teniendo problemas derivados de su consumo y muchos piden ayuda para limitarlo. En vista de estos problemas, parece que los porcentajes reducidos de adicción son confusos y podrían deberse a las distintas acepciones de la palabra ‘adicción’.
El término’ adicción’ se creó para describir la repetición de un hábito; inicialmente este término no se refería necesariamente a las drogas. Su raíz latina ‘ad-dictus’ significa ‘afirmar, proclamar o someter’. Los orígenes indican una clara relación entre las personas adictas y sus acciones. El término connota sometimiento e implica que una actividad o sustancia ha atado a una persona, le ha dejado sin dicción, sin palabras, sin voluntad. La adicción se consideraba un mal hábito. A principios del siglo XX, el término pasó de referirse a una manera de actuar a ser calificativo de una enfermedad. Esta diferencia podría ser sutil, pero convertir un mal hábito en un trastorno fisiológico lo acerca al campo de la medicina. Este enfoque médico significa que la adicción no es simplemente una actividad molesta sino una condición del individuo.
Algunos informes médicos apoyan el término ‘adicción’ como la expresión correcta para referirse a los problemas relacionados con las drogas; esta definición hace hincapié en la preocupación excesiva por esta sustancia, el consumo compulsivo y las recaídas frecuentes. Las personas que dedican mucho tiempo y esfuerzo a obtener esta sustancia también lo manifiestan; podría decirse lo mismo de quienes conducen largas distancias o esperan durante muchas horas para conseguirla. Aquellos que suelen rememorar los efectos anteriores o fantasean sobre el futuro consumo también se podrían considerar excesivamente absortos por la sustancia.
El consumo compulsivo determina la sensación subjetiva de que uno está forzado a consumir esta sustancia, lo que no necesariamente implica la intoxicación. El consumo compulsivo también puede incluir el consumo repetido en las mismas circunstancias, como por ejemplo fumar a la misma hora cada noche. Las personas que no pueden practicar sexo con cannabis se podrían clasificar como consumidores compulsivos. El consumo repetido a pesar de llevar a cabo intentos para dejarlo también es típico de la definición de adicción. Los que proponen este enfoque para determinar los problemas también insisten en la pérdida de control, lo que implica que el consumo inicial de la sustancia altera la capacidad para dejar de consumirla.