¿Eres adicto al alcohol? ¿Quieres dejar el alcohol?
¿Necesitas beber alcohol todos los días? ¿Interfiere el alcohol con el trabajo o los estudios y crees que deberías dejar el alcohol? ¿Bebes más que antes o más de lo que desearías? ¿Te han comentado que bebes demasiado?¿Mientes cuando hablas de tu consumo? ¿Tu consumo de alcohol perjudica a tu pareja, a tu familia o a tus amigos? ¿El consumo de alcohol comporta problemas de salud? ¿Quieres dejar el alcohol pero te das cuenta de que no puedes?
Una respuesta afirmativa a alguna de estas preguntas ya puede indicar que tienes un problema con el alcohol y que es probable que necesites ayuda. Y en este caso, lo que hay que hacer es buscar una ayuda profesional para dejar el alcohol.
¿Qué implica ser un adicto al alcohol?
Lo que provoca una adicción, como por ejemplo la del alcohol, no es una sustancia química en particular, ni el hecho de que esta sustancia cause síntomas de abstinencia, ni el modo en que pueda afectar al cerebro. La verdadera causa de la adicción reside dentro de nosotros mismos.
La adicción es semejante al proceso de combustión: la propensión a la adicción es el combustible y el alcohol es la chispa. Una persona no puede convertirse en adicta si no empieza a tomar la droga. Y es poco probable que siga consumiéndola si no obtiene de ella una importante gratificación. En este caso, el alcohólico ansía un mundo sin penas y trata de conseguirlo rehuyendo los conflictos y los problemas. No está dispuesto a afrontar la conflictividad de la vida y resolverla con esfuerzo. Con el alcohol, puede adormecer sus conflictos. Generalmente, el alcohólico busca también la compañía de los demás y el alcohol destruye las barreras y las inhibiciones y provoca la sensación de pertenecer a un grupo.
Dependencia y abstinencia del alcohol

Para llegar a ser un adicto se requiere un patrón de conducta de gran bebedor y mucha reiteración.
Un consumo crónico de alcohol produce dependencia física. Cuando alguien ha estado bebiendo durante un largo tiempo y abandona el hábito abruptamente, el síndrome de abstinencia puede ser grave, incluso mortal. Se producen en el cerebro explosiones de actividad eléctrica, acompañadas de convulsiones y algunas veces de fenómenos psicóticos (delirium tremens).
Los peligros del alcohol y porque es importante dejar el alcohol
En la actualidad, el alcohol supone la intoxicación más común y más abundante.
La intoxicación alcohólica puede conducir al coma alcohólico y a la muerte.
Otro de los problemas que presenta la intoxicación por alcohol son los traumatismos, provocados por la falta de coordinación. Hay que tener en cuenta también los comas neurológicos y gastrointestinales, la depresión y el suicidio.
Entre los trastornos que puede producir el alcohol cabe destacar:
- Traumatismos craneales
- Neuropatías periféricas
- Anemia
- Úlceras
- Pancreatitis
- Diarrea
- Hepatitis alcohólica
- Cirrosis
- Encefalopatía cirrótica
- Neumonía
- Tuberculosis
- Cardiopatía alcohólica, etc.
En la intoxicación aparece una desinhibición de la conciencia, con habla incoherente, ataxia, mala memoria y poco juicio. Como ves es importante dejar el alcohol.
Cuando se presentan los síntomas por la abstinencia del alcohol, aparecen:
- Alteraciones del sueño
- Hiperactividad
- Náuseas, vómitos y anorexia.
Los síntomas psicológicos que pueden aparecer son:
- Ansiedad
- Inquietud
- Irritabilidad
- Mala concentración
- Alteración de la memoria y el juicio
En la abstinencia alcohólica hay otro síndrome, denominado delirium tremens, que aparece con la abstinencia, y que se manifiesta con excitación, alucinaciones, inquietud motora, ansiedad y confusión.
En general, todos los tratamientos para dejar el alcohol se inician con la toma de la vitamina B1, la tiamina, una sustancia que disminuye con rapidez en los alcohólicos. Cuando su disminución es muy acentuada por una mala nutrición, aparece la encefalopatía de Wernicke-Korsakoff, con dificultad en la marcha y en la postura, confusión mental, apatía, falta de atención e imposibilidad de mantener una conversación. Puede presentar también episodios de violencia y alteración de la memoria.
Hay también otro cuadro, llamado psicosis de Korsakoff, que tiene muy mal pronóstico. Produce alteración de la memoria, incapacidad de aprender e ideas de confabulación. Estos síntomas desaparecen con el tiempo y dan paso a un estado de alteración de la memoria y de alteraciones cognitivas.
