La ludopatía es un trastorno en el que la persona se ve obligada, por una urgencia incontrolable, a jugar de forma persistente y progresiva, lo que acaba afectando de forma negativa a su vida. Se trata de una adicción conductual, una adicción sin sustancia.
El juego patológico es un trastorno del control de los impulsos, como la cleptomanía o la piromanía.
En la ludopatía existe una dificultad para controlar los impulsos, que tiende a manifestarse en practicar, de manera compulsiva, uno o más juegos de azar. Puede llegar a afectar tanto la vida cotidiana de la persona que otros aspectos de la vida (familia, la alimentación o incluso el sexo) pasan a ser secundarios. La ludopatía constituye una grave enfermedad crónica.
Para recibir el diagnóstico, el individuo debe cumplir al menos cinco de los siguientes síntomas:
- La persona tiene pensamientos frecuentes sobre experiencias relacionadas con el juego.
- La persona necesita apuestas mayores o más frecuentes para experimentar la misma emoción.
- Hay inquietud o irritabilidad cuando se intenta dejar el juego o reducirlo.
- La persona juega para mejorar su estado de ánimo o evadirse de los problemas.
- La persona intenta recuperar las pérdidas del juego con más juego.
- La persona intenta ocultar las cantidades destinadas al juego, mintiendo a todo el mundo.
- La persona intenta sin éxito reducir el juego.
- La persona viola la ley para obtener dinero para el juego o recuperar las pérdidas.
- La persona continúa jugando a pesar de que ello suponga arriesgar o perder una relación, empleo u otras situaciones importantes para su vida.
- La persona recurre a la familia, amigos o a terceros para obtener dinero como consecuencia del juego.

Efectos patológicos e interacción con otros problemas – dejar la ludopatía
A medida que se acumulan las deudas, los adictos pueden recurrir a soluciones desesperadas para conseguir dinero, como robos o pedir nuevos créditos para cubrir las deudas más perentorias.
Como consecuencia de la enfermedad, el afectado puede sufrir depresión, ansiedad, ataques cardiacos motivados por el estrés e ideaciones suicidas.
Población afectada
Se cree que el juego patológico puede afectar a un 2% de la población.
Los ludópatas tienden a arriesgar dinero en cualquier juego disponible, más que en uno en particular. Los ludópatas prefieren juegos de desarrollo rápido. Por ello, es mucho más probable que pierdan dinero en la ruleta o en las máquinas tragaperras, donde los ciclos terminan rápido y existe una constante tentación de jugar una y otra vez o aumentar las apuestas, en oposición a las loterías en las que el jugador debe esperar hasta el próximo sorteo.
¿Cómo dejar la ludopatía?
Existen una gran variedad de tratamientos para el juego patológico.
La terapia cognitivo-conductual reduce los síntomas y las urgencias relacionadas con el juego. Es una terapia que se fundamenta en la identificación de los procesos mentales relacionados con el juego y las distorsiones cognitivas y del ánimo que incrementan la vulnerabilidad al juego incontrolado. Esta terapia utilizan técnicas orientadas a la prevención de las recaídas, la asertividad y rechazo del juego, la resolución de problemas y el refuerzo de las actividades e intereses inconsistentes con el juego.
