El peligroso síndrome de abstinencia alcohólica
Para dejar el alcohol, es vital establecer un buen diagnóstico de la problemática específica de cada paciente y encarar la desintoxicación bajo la supervisión de un equipo profesional, ya que el cese brusco y sin asistencia médica de la ingesta alcohólica puede provocar un síndrome muy grave, que en algunos casos llega a ser mortal.
La sintomatología de la abstinencia del alcohol comprende un conjunto de síntomas que pueden aparecer cuando el individuo reduce o deja el alcohol después de un prolongado periodo de abuso. Este síndrome de abstinencia aparece cuando bajan los niveles de alcohol en sangre, y puede ser aliviado ingiriendo de nuevo alcohol o alguna medicación que lo evite. La dependencia de otros sedantes hipnóticos multiplica la gravedad de este síndrome. Los síntomas de abstinencia pueden ser leves o graves. Entre los leves, se encuentran los trastornos del sueño y la ansiedad y, entre los severos, citaríamos el delirio, las alucinaciones y las convulsiones. La severidad del síndrome depende de varios factores:
- Edad
- Factores genéticos
- Cantidad de la ingesta
- Período de consumo.
Algunos de los síntomas que se pueden presentar son:
- Agitación
- Alucinaciones
- Anorexia
- Ansiedad
- Crisis de pánico
- Confusión
- Depresión
- Sudoración
- Diarrea
- Euforia
- Temor
- Trastornos gastrointestinales
- Alucinaciones
- Hipertensión
- Fiebre
- Insomnio
- Pesadillas
- Irritabilidad
- Nauseas
- Vómitos
- Palpitaciones
- Labilidad del estado de ánimo
- Excitación
- Convulsiones
- Taquicardia
- Temblores
- Debilidad
- Pupilas dilatadas
- Cefaleas
- E incluso la muerte

Estos síntomas se presentan unas horas después de la última ingesta, aunque también pueden sobrevenir días después. Los síntomas empeoran a partir de las 48 a 72 horas y pueden continuar durante semanas. La forma más grave de abstinencia alcohólica se llama delirium tremens.
El tratamiento del síndrome de abstinencia busca reducir estos síntomas y articular una terapia para lograr la abstinencia. Algunas personas con síntomas de abstinencia pueden requerir un ingreso hospitalario.
Dejar el alcohol: ¿farmacología o psicoterapia?
La farmacología seguirá teniendo un papel incompleto en el tratamiento de la adicción del alcohol, ya que un recurso químico jamás podrá sustituir un trabajo psicoterapéutico de base que nos ayude a determinar las razones del abuso adictivo y conseguir la manera de evitarlo.
La abstinencia completa y de por vida del alcohol es el mejor tratamiento para las personas alcohólicas.
