Dejar el cannabis
En el proceso de dejar el cannabis, muchas veces cumple un papel fundamental poder conocer los efectos que la droga tiene en nuestro organismo.
Marihuana es el vocablo que describe las flores femeninas de la planta del cannabis y hachís es su resina, que son los componentes utilizados por los consumidores porque acumulan altos contenidos de cannabinoides.
El cultivo del cannabis está prohibido por sus propiedades psicoactivas. El cannabis es la droga ilícita más utilizada en el mundo. A mitad del siglo pasado, el uso, la posesión y la venta de preparados con cannabis que contienen los canabinoides psicoactivos fueron declarados ilegales en casi todo el mundo.
El término cannabis o marihuana medicinal se aplica al uso de la planta de cannabis como medicación. Este uso exige prescripción médica y se administra en forma de comida, vaporización, fumada o en pastillas sintéticas.
Cuando se habla generalmente de cannabis o marihuana, se hace referencia al psicoactivo obtenido de la planta del cáñamo con fines recreativos, religiosos y medicinales.
Se calcula que el 4% de la población mundial adulta consume marihuana y que más de 22 millones de personas la consumen diariamente.
Al margen de sus efectos psico-físicos, la adulteración que sufre esta droga cuando es distribuida ilegalmente es otra buena razón para dejar el cannabis, ya que a veces se mezcla con vidrio, plomo trementina, tranquilizantes, quitaesmalte de uñas, tierra, pegamento, etc…
La marihuana transgénica, creada a partir de la modificación genética o transgénica de las semillas, para conseguir que las hojas sean más resistentes, se traduce en una alta concentración de THC, por lo que es varias veces más potente que la marihuana convencional, pudiendo provocar alucinaciones y permaneciendo más tiempo en el organismo del consumidor.
La marihuana se administra de distintas maneras. La más conocida es fumar los cogollos de las plantas femeninas. El aceite de cannabis potencia los efectos de esta droga, al estar más concentrado el THC, su principal sustancia activa.
Si alguien deja el consumo de cannabis, esta sustancia puede ser detectada en los análisis de orina varios días después de haberse consumido. En los consumidores habituales los análisis pueden resultar positivos durante un periodo más largo, ya que el THC se elimina lentamente. El tiempo necesario que tarda en ser detectado varía en función de la cantidad THC y de la frecuencia en que el cannabis es consumido.
Las consecuencias clínicas producidas por una intoxicación aguda de cannabis, dependen también de la dosis, del tanto por ciento de THC, de la forma en que haya sido administrado, del contexto en que es consumido, y de la personalidad, las expectativas y las experiencias anteriores del consumidor.
Hay personas que no quieren dejar de consumir cannabis por sus efectos generadores de sociabilidad y por sus propiedades tranquilizantes. Otros efectos deseados son: un incremento de la percepción visual y auditiva.
Sin embargo, una razón poderosa para dejar el cannabis es que las personas que lo consumen habitualmente en cantidades importantes pueden manifestar desorientación, taquicardia, despersonalización, ataques de pánico, paranoia y alucinaciones. También puede propiciar la aparición de psicosis. La esquizofrenia, por ejemplo, empeora con el consumo de cannabis.
En cuanto a los consumidores ocasionales de cannabis, pueden presentar problemas de pérdida de memoria o impotencia, por lo que también estos usuarios deberían plantearse dejar el cannabis.
Una manifestación de los efectos de marihuana es el síndrome amotivacional, caracterizado por apatía, pasividad, irritabilidad, dificultad en mantener la atención y fatiga. Estos síntomas a menudo provocan la demanda de tratamiento para dejar el cannabis.
El consumo a largo plazo de la marihuana puede llevar a la adicción. Quienes han consumido marihuana durante un largo periodo, manifiestan irritabilidad, dificultad para dormir, pérdida del apetito, ansiedad y deseos de volver a consumir. Son efectos del síndrome de abstinencia, que aparecen cuando se deja de consumir cannabis.
Importantes son también los efectos del consumo de marihuana en las mujeres embarazadas, ya que los bebés presentan déficit de peso y talla. Y también se sabe que consumir cannabis puede modificar el desarrollo neuronal de los niños.
