Efectos de la marihuana

En el blog de Dejar las drogas nos referiremos hoy a los efectos del cannabis, tanto a corto como a largo plazo.

De todos los efectos inmediatos del cannabis, sus efectos psicoactivos son los más evidentes. A estos efectos les acompañan otros, como un cierto deterioro en las habilidades psicomotoras, por lo que durante algunas horas después de la ingestión del cannabis es preferible no realizar tareas que requieran destreza manual. Los efectos del cannabis en el sistema vascular y corazón son bastante intensos. La droga puede provocar un gran aumento de la frecuencia cardiaca, lo que podría ser perjudicial en las personas con historiales de enfermedad en las arterias coronarias o de insuficiencia cardiaca. La hipotensión que puede provocar esta droga también puede ser angustiante, cuando no peligrosa. Sin embargo, en los pacientes sanos, el contacto continuo con el cannabis crea rápidamente tolerancia, por lo que estos efectos no son particularmente importantes.

En cuanto a los efectos a largo plazo, el cannabis no provoca daños estructurales en el cerebro delos animales, ni tampoco hay pruebas que demuestren la existencia de lesiones a largo plazo en el cerebro humano, excepto los ligeros deterioros residuales de la función cognitiva cuando se abandona el uso de la droga.

Aunque elevadas dosis de cannabis pueden llegar a deprimir el sistema inmunológico de los animales, no se ha probado que esta droga produzca daño significativo en el sistema inmunológico de las personas.

Es cierto que, a grandes dosis, el cannabis inhibe la secreción de las hormonas sexuales en animales, si bien no hay pruebas que indiquen que la droga cause trastorno en la fertilidad o en la función sexual de hombres o mujeres.

Aunque hay datos que relacionen el uso del cannabis con mutaciones cromosómicas, los cambios no son diferentes de los observados con otras drogas ampliamente consumidas (como por ejemplo el alcohol y el tabaco) ni tampoco en los gametos. Estas alteraciones no tienen trascendencia clínica.

Sin embargo, sí que existe un reconocimiento creciente de que en algunos consumidores de cannabis se dan casos tanto de tolerancia como de dependencia.

Algunos experimentos con animales han demostrado que el THC puede provocar abortos espontáneos y bajo peso de las crías al nacer.

En algunos de los consumidores de esta droga puede aparecer una especie de enajenación mental inducida por la droga, la psicosis cannabica. Esta dolencia la provoca la ingestión de grandes dosis de cannabis, a menudo ingerida en alimentos y bebidas, y suele persistir cierto tiempo, probablemente hasta que se elimina toda la cantidad de THC que se ha acumulado en el cuerpo. Sin embargo, esta forma de locura inducida por drogas no es exclusiva del cannabis, ya que muchas drogas psicotrópicas pueden desencadenar una psicosis tóxica. Otro efecto curioso experimentado por algunos consumidores es el denominado flashback, que no es más que un estado alterado de conciencia, semejante al ‘subidón’ del cannabis, que tiene lugar durante los periodos de sobriedad, después de que hayan desaparecido los efectos habituales de la droga. Se estima improbable que exista una relación de causalidad entre el uso del cannabis y las enfermedades psicóticas a largo plazo; lo más probable es que el consumo de cannabis agrave los síntomas de enfermedades psicóticas ya existentes.