Dejar el consumo de drogas – Indicios racionales
Cuando se trastocan los hábitos cotidianos
Es frecuente que los consumidores de drogas sufran alteraciones del sueño y es también preocupante que cambien los hábitos alimenticios, pierdan peso o abandonen el aseo personal.
Sin embargo, no hay que olvidar que los adolescentes acostumbran a modificar sus horarios y experimentan otra manera de alimentarse y de vestir, sin que ello tenga relación directa con el consumo de drogas.
Cuando cambian de amigos, incrementan las salidas, y no quieren compartir el ocio familiar
Éste es un signo que por sí solo no puede inducir a alarma, ya que puede tratarse sencillamente de un cambio evolutivo de sus relaciones sociales.
Cuando muestran agresividad o falta de respeto continuado hacia las normas familiares
Es un componente común en adolescentes, al igual que saltarse las horas de las comidas sin justificación o dejar de practicar actividades conjuntas con la familia. Pero cuando la agresividad o el rechazo resultan excesivos, ello indica problemas emocionales que, en algún caso, pueden estar dando una pista del consumo de sustancias.
Cuando comienzan a mentir
Los adolescentes son muy celosos de su intimidad. Es parte de la necesidad creciente de autonomía y privacidad, que les lleva a ser poco explícitos sobre sus actividades, e incluso mentir para evitar el control o el juicio del adulto. Si las mentiras son muy repetidas, acerca de temas muy evidentes o se dan explicaciones increíbles, es un signo más de que algo está sucediendo.
Cuando se muestran desmotivados
Es relativamente habitual que los adolescentes se muestren perezosos a la hora de realizar actividades y responsabilidades cotidianas, deportes que antes practicaban, etc. Esto puede deberse a que el entorno les exige un mayor grado de responsabilidad del que todavía están dispuestos a afrontar.
Cuando esta desmotivación se suma a otro tipo de desórdenes del estilo de vida y baja claramente el rendimiento escolar, estamos ante un síntoma de que puede estar en contacto con las drogas.
Cuando muestran un estado de ánimo alterado
Es típico después de una resaca o de un largo fin de semana sin haber dormido lo suficiente después de haber consumido sustancias estimulantes.
Cuando disponen de dinero en abundancia o, por el contrario, desaparecen objetos o dinero de casa
Es habitual que desaparezcan objetos queridos por ellos. Suele estar relacionado con la financiación de su consumo.
Cuando se usan ambientadores para camuflar el olor en su habitación
Ello puede estar relacionado con el descuido en el aseo personal, pero lo más común es que se intente disimular el olor.
Si tiene las pupilas dilatadas o los ojos enrojecidos
También si está pálido o le sangra con frecuencia la nariz, si se encuentran colirios entre sus pertenencias, aumenta su transpiración, padece desórdenes estomacales y pone excusas para no ir al médico, nos encontramos ante detalles significativos de que el consumo habitual puede haber comenzado.
Si tiene hablar gangoso, reacciones lentas o se muestra torpe
Todos ellos, si aparecen de repente, pueden ser signos claros de consumo.
