Dejar el éxtasis – Las drogas de diseño
El éxtasis es una droga basada en una sustancia totalmente artificial. Viene en formas de pastillas o cápsulas que se toman por vía oral. Sin embargo, aquello que se vende como éxtasis puede ser cualquier cosa excepto éxtasis. El problema es que nunca sabemos qué estamos tomando ni en qué cantidad. El éxtasis auténtico libera mensajes químicos al cerebro que ayudan a controlar el hambre, la agresividad, la libido, etc.
Con respecto al cuerpo, el éxtasis hace que te acalores y sudes, da sequedad de boca, acelera el corazón, dilata las pupilas y puede provocar diarrea. Pero la gente no toma el éxtasis por sus efectos sobre el cuerpo sino por sus efectos sobre la mente. Es u estimulante, pero también puede producir alucinaciones leves. Los efectos empiezan entre media hora y una hora después de tomar la droga y pueden durar horas. Parece que la droga hace que te sientas más tranquilo y enérgico, razón por la cual se utiliza mucho como droga en bailes y fiestas. El otro efecto que ha hecho que se popularizara es que hace que las personas se sientan más en sintonía con la gente que les rodea y hace desaparece todo sentimiento de enfado o agresividad.
El efecto secundario más evidente y preocupante es que algunos jóvenes han muerto por tomarlo. Además, puede provocar daños cerebrales, con pérdida permanente de memoria y un riesgo superior de depresión. Al principio, parece que el éxtasis aumenta los niveles de felicidad, pero al cabo de unos días o semanas, quien lo toma puede deprimirse.
Dejar el éxtasis – Las drogas de diseño