Dejar las drogas: ¿Cómo salir de la adicción?

La entrada del blog de hoy quiere responder afirmativamente a esta pregunta: los centros profesionales de tratamiento de las adicciones pueden ayudarle con garantías a dejar las drogas.

La dependencia a las drogas, precisamente por su carácter psicológico, por las alteraciones de conducta que conlleva, por los trastornos de la personalidad y del estado de ánimo que muy a menudo se asocia, y por las graves consecuencias sociales que provoca, puede parecer intratable, pero la realidad es otra: dejar las drogas es posible.

La mejor manera de enfocar y de comprender los tratamientos y las dificultades para dejar las drogas, consiste en imaginarlos aplicándolos a drogodependencias legales como el alcohol y el tabaco, curiosamente dos de las adicciones más potentes y más difíciles de tratar.

Esa dificultad para dejar estas drogas, debido a la gran adicción que la nicotina y el alcohol provocan sobre el consumidor habitual, conlleva fracasos en el tratamiento, recaídas frecuentes y un sinfín de consecuencias sobre la salud individual y colectiva. Precisamente, la experiencia con estas dos drogodependencias enseñan varias cosas:

  • Las drogodependencias tienen tratamiento, es posible dejar las drogas.
  • El tratamiento de las drogodependencias es un proceso, el proceso terapéutico, en el que buscamos captar y situar al paciente en fases cada vez más avanzadas y próximas al convencimiento real de su problema, al deseo de cambio de actitud y al consentimiento para ser tratado.
  • No hay que tener prisa para intentar que alguien pueda dejar las drogas. En este terreno la precipitación es un error muy grave. Lo importante es que el consumidor admita su adicción y quiera curarse.
  • No hay que abandonar o renunciar a dejar las drogas por recaídas actuales o previas, ya que los fracasos son frecuentes pero pueden ser positivos.
  • No existe una panacea para dejar las drogas. Los tratamientos no son sólo médicos, sino que deben incluir todas las facetas afectadas: salud física, salud mental y situación social y laboral.
  • No conviene dramatizar ni poner sólo énfasis en lo negativo del consumo, sino basar todos los consejos y mensajes en lo positivo de dejar las drogas.
  • No existe la improvisación. Se debe confiar sólo en profesionales expertos y con gran experiencia en el tema y con equipos pluridisciplinares.
  • Son muy útiles los llamados grupos de autoayuda formados por ex drogodependientes.
  • En el proceso de dejar las drogas, los pequeños pasos, por insignificantes que sean, han de ser siempre muy valorados por el consumidor y por el terapeuta.
  • El mejor tratamiento es la prevención.

Los tratamientos casi nunca son universales. El tratamiento debe ser individualizado, eso significa que debe existir uno para cada paciente y para cada droga en particular. Y es que, a la hora de enfocar un tratamiento para dejar las drogas, importa el estado físico y mental del drogodependiente, sus problemas, su contexto familiar, social y laboral. Importan los antecedentes familiares y personales relacionados con enfermedades mentales o con trastornos de conducta. Importan la edad de inicio de consumo, las drogas que se han consumido, los intentos de abandono de tratamientos previos, las recaídas, los tratamientos anteriores y su eficacia. Importan la percepción que el propio toxicómano tiene de su problema, los motivos que le impulsan al tratamiento, sus pretensiones futuras, y las posibilidades de rehabilitación y de reinserción.