Resumimos, para el blog de Dejar las Drogas, algunos de los efectos más destacables de las drogas ilegales.

A pesar del efecto sedante general de la marihuana, sus efectos psicoactivos son muy variados y dependen sobre todo de la personalidad del usuario, de sus expectativas y del ambiente en el que se encuentre.

Se han debatido intensamente los efectos de la marihuana sobre la salud y éste sigue siendo un tema muy polémico. Durante algún tiempo, la marihuana se consideró relativamente segura y no adictiva. Sin embargo, ahora se asocia a múltiples efectos físicos y psicológicos, como labilidad afectiva y depresión, síndrome amotivacional, disminución de la memoria a corto plazo, y enfermedades pulmonares. La dependencia de la marihuana se caracteriza por la utilización abusiva de la misma con un deterioro sustancial. La dependencia de la marihuana también predispone a las personas a otros problemas psicológicos, del mismo modo que los consumidores de cannabis también son probablemente policonsumidores de otras sustancias o padecen trastornos psiquiátricos.

La cocaína es un potente estimulante del sistema nervioso central, que produce euforia, alerta, y sensación de bienestar. También disminuye la ansiedad y las inhibiciones sociales, incrementando la energía, la autoestima y la sexualidad. La cocaína es una de las drogas ilegales utilizada más ampliamente. Seguramente, para muchas personas los efectos tan positivos a corto plazo de la cocaína, tanto psicológicos como fisiológicos, superan los peligros asociados al consumo de la misma.

Los opiáceos, incluyendo la heroína, la metadona y la codeína, son drogas que farmacológicamente se parecen a la morfina. Las drogas de este grupo producen sensaciones de euforia, relajación y mejora del estado de ánimo. También tienen la ventaja de que reducen el dolor, la ansiedad, la agresión y el impulso sexual, y son consideradas altamente adictivas.

La nicotina es el ingrediente psicofarmacológico adictivo en los cigarrillos. El proceso adictivo con el tabaco es análogo al proceso comprendido en otras sustancias psicoactivas. Por tanto, aunque la adicción a la nicotina no esté asociada con el mismo grado de consecuencias sociales, profesionales y legales como en el caso de las adicciones a otras drogas ilegales, sus peligros lo convierten en un área importante para la intervención en salud mental.

Los individuos que abusan de una sustancia psicoactiva, probablemente también abusan simultáneamente de otra sustancia. El abuso de sustancias múltiples probablemente ocurre por múltiples razones. Por ejemplo, algunas drogas aumentan los efectos de otras, mientras que otras se utilizan para evitar algunos efectos secundarios indeseables de otras drogas. Algunas drogas se utilizan para tratar los efectos secundarios del síndrome de abstinencia producido por otras drogas y, de igual forma, se utilizan como sustitutos de otras drogas.

Los efectos médicos y psicológicos del abuso de sustancias múltiples son numerosos. Incluyen desde problemas asociados con cada droga individual como aquellos asociados a sustancias múltiples.

La coexistencia de abuso de sustancias con otros trastornos mentales es algo bastante frecuente. Algunos estudios afirman que cerca de un 40% de los individuos con abuso de sustancias coexisten con algún trastorno mental. Los individuos con abuso de sustancias deberían beneficiarse de una intervención terapéutica que simultáneamente se enfocara también en sus trastornos mentales. La terapia cognitiva es ideal en este sentido, ya que fue desarrollada y probada en pacientes con depresión, ansiedad, y trastornos de personalidad.